Entradas

LAS FORMAS DEL DESEO, por Ian McEwan

Imagen
LAS FORMAS DEL DESEO Ian McEwan Los procesos lentos y ciegos de la evolución han descubierto mediante prueba y error que el mejor medio para empujar a los seres humanos y otros mamíferos a proporcionar cuidados parentales, comer, beber y procrear es ofrecerles un incentivo en forma de placer unido a cada actividad. Hay en ello una maravilla cotidiana que no apreciamos en lo que vale. Satisfacer el hambre comiendo no solo elimina una sensación desagradable. Lo que comemos está “exquisito”, “delicioso” o “sabroso”. Si tenemos mucha hambre, incluso una comida sencilla nos procura cierta satisfacción. Hace tiempo, la neurociencia localizó y describió el lugar desde el cual fluyen estos dones, así como su complejo funcionamiento, en la base del cerebro. La fuente de deleite se conoce como sistema de recompensa. Su función es motivar, y también gratificar. La motivación para tener relaciones sexuales se llama deseo. Cuando el deseo cumple su propósito en el sexo, esa sensación desbordan...

Mañana de sábado

Imagen
El sol ha esperado a la tierra en su giro autista, con la paciencia propia de repetirse todo el tiempo. Se sabe inevitable. Es consciente de su mortalidad y que, en un futuro impredecible pero cierto, su luz se agotará. Mientras tanto, desde la ventana de mi habitación, esta mañana de sábado, lo miro resplandeciente y voraz. Ordeno con impaciencia mi cama, disfruto del baño reparador de un noche con pesadillas que atravesaron mis sueños y frente al bastidor, ensayo geométricas pinceladas con azul ultramarino, improvisando mares lejanos y veleros escorados que llegan de improviso a mi mente para quedarse apenas algunos minutos, de la misma manera que las palomas que se instalan, un poco más allá, sobre la rama que el viento mece ¿Será el mismo Eolo el que empuja los veleros y mece las ramas?  Mi planeta es un trompo sutil que no percibo sino en el sol que ensaya caídas verticales cada vez más agudas a medida que el reloj, incansable, no se detiene sino a las doce para indicar, si...

AFUERA LLUEVEN COLORES

Afuera llueve. El amplio ventanal ratifica mi afirmación. La paleta que traza el cielo es gris. En el horizonte, las pinceladas tienen un matiz oscuro que presagia más lluvias. Desplazo una de sus hojas y el aire húmedo que se convirtió en brisa, envuelve el entorno. El jardín se expone con su mullida alfombra mojada. Se mecen las copas y el péndulo se abanica. El verde es profundo en los pinos y preserva matices con el roble y el nogal. En la esquina más alejada, el jazmín blanco. Más allá, las tejas rojas de la casa vecina y el cemento del sendero se vuelve más oscuro confundiendo el cielo con la tierra y el infierno. Procuro un café. La trompeta se sacude, mientras la batería barre el platillo y el piano amortigua el Blue jazz. La voz grave rebela tabaco y alcohol. Imagino el cobre de los vientos, las teclas blancas y negras del piano y el largo vestido azul de cola, abierto en la espalda. Me refugio en la lectura que un libro de tapas violetas esconde. Mis manos guardan la calid...

¿UTOPIA Y RETROTOPIA? ¿RETROTOPIA Y UTOPIA?

La nostalgia, ese sentimiento de pérdida y desplazamiento que vamos cubriendo con una pátina de nuestra propia fantasía personal confunde el hogar real con el imaginario. Svetlana Boym nos impulsa a pensar en cierta nostalgia "restauradora" y Zygmunt Bauman a reflexionar sobre esos mundos ideales, ubicados en un pasado perdido, robado,abandonado que, aún así, se ha resistido a morir a los que denomina "retrotopía" ¿Cual es el acto y cual su consecuencia? ¿Adoptamos las retrotopías porque seria imposible imaginar las utopías? o ¿Somos utópicos porque restauramos nuestras retrotopías?  ¿Miramos hacia atrás y corregimos a nuestros próceres buscando justificaciones que avalen la historia oficial o, por el contrario, señalamos sus errores? Si la historia la escriben los que ganan, eso significa que existe otra historia. Sin embargo, nuestra propia historia, la reciente, la que comenzó a escribirse en mi conciencia c...